En este texto del 2020, escrito por Waira Nina Jacanamejoy, esta lideresa hace un recuento de cómo se fundó la escuela Yachaikury, la primera institución educativa del pueblo Inga, en Caquetá. Allí cientos de niños, desde su fundación en 1994, han conectado con el territorio, la espiritualidad, la cultura y la medicina de este pueblo.  

Waira Nina Jacanamejoy  

En la foto se ve a Waira Nina jacanamejoy en el río Yurayaco, que sigfnifica Aguas claras en Inga / Crédito: Amazon Conservation Team

Encontramos muchas problemáticas desastrosas que nos inspiraron a tomar decisiones inmediatas. Hicimos ceremonias, reuniones, conversatorios y compromisos con las comunidades Ingas, el Estado y muchos más. Algunos de los datos que encontramos como diagnóstico en 1994 arrojaron lo siguiente:  

¿Por qué se funda la escuela Yachaikury?  

  • Desde los años 50 la Iglesia Católica había establecido convenios con el Estado para atender la educación indígena en el departamento del Caquetá.  
  • Creación de “jaulas” o escuelas de formación para las comunidades de San Miguel, San Antonio, San Rafael, San Gabriel, Niñeras, Cozumbe y las Brisas. En ese momento uno de los abuelos no aceptaba esta figura del Estado y tampoco la de la Iglesia, que impuso nombres religiosos (santos) a las escuelas.  
  • Todos los profesores que atendían a la educación en las escuelas indígenas eran colonos, y obligaban a las comunidades a aprender y hablar español. Se les obligaba a los niños a no hablar su lengua materna.  
  • La mayoría de niños Inga que se graduaban de estas escuelas no tenían la esperanza de continuar su formación. Además, en ese momento tenían las opciones de ser raptados por los grupos armados o raspar coca. 

En la En la foto se ve a estudiantes de Yachaikury. La escuela, a pesar de ser en su mayoría para niños indígenas, también recibe a otras personas de Yurayaco. / Crédito: Amazon Conservation Team

¿Qué diferencia a Yachaikury de una escuela tradicional?  

Desde el principio se tenía claro que requeríamos sistematizar las inquietudes de las comunidades. Para proponer algo diferente realizamos un estudio pertinente, conforme a las normas y derechos que nos reconocían y que no conocíamos.   

Esto nos llevó a proponer un modelo distinto para el sistema de educación propio de las comunidades Ingas. De esta manera se construye la propuesta diferencial realizada con las comunidades, donde Yachaikury y el modelo educativo debían:  

  • Garantizar una educación que fortalezca y promueva los valores culturales desde los énfasis de los métodos indígenas.  
  • Fomentar la formación de los maestros indígenas para asumir la responsabilidad en las escuelas.  
  • Reconocer el conocimiento de los mayores y las mayoras como un conocimiento científico, y que este sea reconocido y remunerado por el Estado, para formar a nuestros niños y niñas. Para dejar de ser objetos de la investigación y ahora ser sujetos investigativos.  
  • Que cada una de las escuelas tengan sus propios maestros y maestras para fortalecer el conocimiento tradicional.  
  • Que las autoridades de nuestros territorios puedan administrar sus propios recursos asignados por el Estado para el sistema educativo.  
  • Fortalecer la medicina tradicional, ceremonias, conocimientos de plantas, manejo de los territorios, aprendizaje de la lengua materna, aprendizaje de las artesanías, etc. 

n . / Crédito: Amazon Conservation Team

¿Cuál ha sido el impacto de Yachaikury en los estudiantes y en la comunidad en general?  

Algo muy importante durante esta experiencia es que realmente ha sido un camino de muchos aprendizajes, que ha involucrado a organizaciones como ACT y al Estado desde lo local, regional y nacional.  

Esta experiencia es impactante en muchos sentidos y desde cualquier punto de vista, tanto en lo político, lo comunitario, lo administrativo y lo pedagógico, dado que ni el Estado ni las comunidades tenemos las respuestas para determinar acciones que realmente sean las mejores para subsanar o reparar un daño de hace siglos.   

Sin embargo, este camino siempre ha sido uno de aprendizaje en conjunto, ya que esta propuesta se ha desarrollado en medio de la guerra como alternativa para la paz.

En la foto se ve a la comunidad Inga, del resguardo Yurayaco. Muchos de ellos son profesores en Yachaikury y buscan acercar a los estudiantes a la cosmogonía del pueblo. / Crédito: Amazon Conservation Team

Hoy podemos decir que:  

  • El 60% de los niños que se han graduado de Yachaikury desde el año 2006 han regresado a sus territorios a prestar su labor como líderes o docentes de sus propias escuelas y comunidades.   
  • Las escuelas Ingas actualmente cuentan con docentes indígenas. Y aunque algunos perdieron su lengua producto del pasado, igual están realizando un esfuerzo dentro sus propias comunidades con los últimos mayores que aún resisten. 

 En la foto se ve a Natividad Mutumbajoy, una de las fundadoras de la escuela y madre de Waira/ Crédito: Amazon Conservation Team

Una cronología del sueño de Yachaikury:  

1994-1999: la experiencia de Yachaikury empieza con la propuesta de formar a 22 aprendices de la medicina tradicional sin el apoyo del Estado. En ese momento nace la propuesta de crear la escuela y fortalecer la cultura, la unidad y el territorio. Los precursores de este sueño fueron Natividad Mutumbajoy y el Taita Laureano Becerra.   

1999-2003: desde la formulación de la propuesta empezamos con 25 estudiantes. Los niños recibían algunas clases en la Institución Educativa Las Lajas hasta el mediodía y luego, en la tarde, iban al centro Yachaikury para recibir clases sobre medicina tradicional, agricultura y organización social.  

2003-2014: en el 2003 sale la primera resolución para prestar el servicio educativo, en calidad de privado, de la institución educativa. En el 2009 se empieza a formular el proyecto educativo del pueblo Inga a nivel nacional, pero durante once años la asociación sostuvo la educación a través de donaciones y convenios. En esta etapa, el principal apoyo se obtuvo ACT y significó un gran esfuerzo por parte de las comunidades de la asociación Tandachiridu Ingakuna.  

 2014-2020: se da el paso de privado a público, lo que significó un avance importantísimo para el proceso. En ese momento logramos la resolución de funcionalidad y reorganización de las sedes educativas, lo que nos permitió tener convenios con la Secretaría de Educación del Caquetá. Es a partir de allí que participamos en la formulación de la Política Pública Integral Indígena del Caquetá, consolidando un proceso que fortalecimos a lo largo de los años.